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Colegios Agustinianos
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PADRES  
“Todo padre de familia reconozca en este título una deuda de AMOR”.
                                                                                               San Agustín
 
   
  LA FAMILIA
   
  La familia es insustituible para la serenidad personal y para la educación de los hijos.

En el seno de una familia la persona descubre los motivos y el camino para pertenecer a la familia de Dios.

De ella recibimos la vida, la primera experiencia del amor y de la fe.

El gran tesoro de la educación de los hijos en la fe consiste en la experiencia de una vida familiar que recibe la fe, la conserva, la celebra, la transmite y la testimonia.

Los padres deben tomar nueva conciencia de su gozosa e irrenunciable responsabilidad en la formación integral de sus hijos.
                          Aparecida - Brasil 2007
   
COMPROMISO  
 

 

  • Comprometerse desde el momento de la matricula con los acuerdos estipulados en Manual de Convivencia Institucional.
  • Guiar y orientar cristianamente a sus hijos.
  • Conocer, participar de la propuesta Agustiniana.
  • Participar activamente en actividades especiales programadas por el Colegio.
  • Comprometerse con la formación integral de sus hijos.
  • Acudir a reuniones y citaciones especiales que favorecen la formación de sus hijos.
  • Generar espacios de comunicación y mantener buenas relaciones con los miembros de la Comunidad Educativa.
  • Apoyar los procesos formativos propuestos por el Colegio.
  • Facilitar la formación académica e integral de sus hijos brindando los elementos necesarios.
  • Presentar oportunamente la justificación ante la inasistencia de su hijo a las actividades propuestas.
  • Apoyar y acompañar a su hijo en el compromiso de formación integral.
  • Responder efectivamente con los compromisos económicos adquiridos.
 
   
  Para que funcione bien la sociedad requiere las mismas exigencias del hogar;
Formar personas conscientes, unidas en comunidad de fraternidad para fomentar el desarrollo común.

La oración, el trabajo y la actividad educadora de la familia, como célula social, deben, pues, orientarse a trocar las estructuras injustas, por la comunión y la participación entre los hombres y por la celebración de la fe en la vida cotidiana.
                                                      Documento de Puebla